Acá estoy un sábado a la noche, sin poder dormir, ni con ánimos de salir, la cantidad de cosas que se me pasan por la cabeza me tienen bloqueada hace mucho tiempo, el miedo, la inseguridad, el desconcierto, las emociones encontradas y des encontradas, la desilusión, amor y el des amor constante me van hundiendo de a poco en una angustia y soledad insostenible.
El extrañar quien era, que era, como era, de donde era, me lastiman día a día. Sin darme cuenta me fui convirtiendo, evolucionando , en alguien más impulsiva, más calculadora, más solitaria más obsesiva, más demostrativa y extremista, en mi vida no se permiten grises, o todo o nada, pero también en una persona más sensible , con mucha falta de cariño y atención.
Mis ojos brillan constantemente, de tristeza, de llantos reprimidos, de extrañar lugares, personas, momentos, recuerdos, olores, sabores, caricias, esa nostalgia constante y esas ganas de volver a donde pertenezco me hacen sentir inestable y pérdida en esta gran vorágine, en esta gran ciudad, en este lugar donde reina el egoísmo, la envidia y la indiferencia.
Quizá cuando pase el tiempo recuerde ésta etapa con cariño, quizá me deje grandes enseñanzas, quizá me convierta en alguien fuerte para poder derribar mis miedos, seguir adelante y crecer o también quizá me quede atrapada acá para siempre, sin poder soltarme de eso que alguna vez fui y hoy ya no está.
No hay comentarios:
Publicar un comentario