martes, 4 de agosto de 2015

Cada persona es un pequeño eslabón de esta gran sociedad, hoy me di cuenta mas que nunca al ver el odio y el resentimiento que llevamos cada uno como estandarte en nuestras vidas.

El ver al otro hundido en la miseria y así creernos más personas, el denigrar, etiquetar, prejuzgar. Lo único que logramos  es fomentar violencia y no avanzar como ser humano.

¿Tanto nos molesta que el otro sea feliz al igual que nosotros? La vida no es una carrera de ver quien llega primero, quien es mejor. La vida es de cada uno y no vamos a ser mejores ni peores personas por lo que tenemos, si no por lo que somos, lo que pensamos,  lo que transmitimos y por lo que le deseamos al otro.

Recibimos lo que damos y claramente esta sociedad da muchisimas cosas malas, desde el egoísmo desmesurado, hasta la violencia constante.

jueves, 30 de julio de 2015

No me hablen de paisajes

No sabes lo que estar completamente loco por alguien si nunca lo escuchaste tocar su guitarra, con esa euforia e intensidad con la que también me miraba y me amaba.
Memorice desde su numero de teléfono, hasta como se sentían sus caricias en mi pelo hasta caer dormida en sus brazos.
No me hablen de paisajes si no han visto su cuerpo, no hay amanecer que le gane a esa sonrisa hermosa con la que me despertaba.
Enrredándome en sus conocimientos, su sabiduría, su música, sus pensamientos e ideologias caí rendida a sus pies como una adolescente enamorada que daba cuerpo y el alma por pasar una eternidad con él.

Él era magia

Descubrí que la magia existía cuando lo conocí a él, con un beso me hechizaba, me hacia volar. No había nada mas lindo que recorrer su cuerpo con mi dedo índice, desde sus pies hasta la comisura de sus gruesos labios, descubrir sus debilidades y sus fortalezas con tan solo mirarlo a sus ojos mas transparentes que el agua .
Besar su cuerpo hasta el cansancio era mi deporte extremo, era saltar en un abismo que nos hacia terminar en la cama desnudandonos hasta el alma. Sus manos recorriendo mi cuerpo con total delicadeza como si estuviera tocando su guitarra favorita me volvía loca, más loca que de costumbre.
Era mi héroe, mi protector, el hombre con la sonrisa y el corazón mas noble y hermoso que podría haber conocido. Se fue dejándome marcas en el alma y en el cuerpo, sus besos me marcaron a fuego, nunca nadie me besó así .

sábado, 4 de julio de 2015

Acá estoy un sábado a la noche, sin poder dormir, ni con ánimos de salir, la cantidad de cosas que se me pasan por la cabeza me tienen bloqueada hace mucho tiempo, el miedo, la inseguridad, el desconcierto, las emociones encontradas y des encontradas, la desilusión, amor y el des amor constante me van hundiendo de a poco en una angustia y soledad insostenible.

El extrañar quien era, que era, como era, de donde era, me lastiman día a día. Sin darme cuenta me fui convirtiendo, evolucionando , en alguien más impulsiva, más calculadora, más solitaria más obsesiva, más demostrativa y extremista, en mi vida no se permiten grises, o todo o nada, pero también en una persona más sensible , con mucha falta de cariño y atención.

Mis ojos brillan constantemente, de tristeza, de llantos reprimidos, de extrañar lugares, personas, momentos, recuerdos, olores, sabores, caricias, esa nostalgia constante y esas ganas de volver a donde pertenezco me hacen sentir inestable y pérdida en esta gran vorágine, en esta gran ciudad, en este lugar donde reina el egoísmo, la envidia y la indiferencia.

Quizá cuando pase el tiempo recuerde ésta etapa con cariño, quizá me deje grandes enseñanzas, quizá me convierta en alguien fuerte para poder derribar mis miedos, seguir adelante y crecer o también quizá me quede atrapada acá para siempre, sin poder soltarme de eso que alguna vez fui y hoy ya no está.